Estados Unidos Acaba de otorgar a Google la patente de un proyecto que se tenía desde mayo, pero que hasta hoy se llevará a cabo: la construcción de carros autónomos, que no necesiten de un chofer para andar.
Según la patente estos autos van a estar determinados por dos series de sensores que van a dirigir el auto: el primero de ellos se encargará de señalar al auto un punto de estacionamiento y el segundo se pone en marcha subsecuentemente para señalar al coche su localización y su próxima dirección.
El punto clave de esta nueva tecnología, según dice el documento que acredita el proyecto, es que los vehículos puedan identificar siempre señales de estacionamiento, una especie de vías que los irá guiando hasta sus destinos.
Para señalar los puntos que los autos identificarán como estacionamiento, se piensa en símbolos de pintura para la calle o códigos de barras. Asimismo estos puntos de estacionamiento le indicarían al auto el tiempo que debe estar detenido antes de seguir en marcha.
La idea de estos nuevos transportes es que sirvan para paseos turísticos y para la vida diaria ayudar al ser humano con el tiempo, haciendo por ejemplo que sean los mismos autos los que se fueran al taller mecánico ante una falla, sin embargo también se pretende darles uso en carretera.
Así, es como Google ya ha probo con una flota de Toyota Prius y Audi TT, los cuales se condujeron por una autopista de Los ángeles a San Francisco, así como en el puente Golden Gate, siempre con personal abordo para analizar el mecanismo.
Ante esto se ha pensado también en que deben existir leyes que regulen el tránsito de este tipo de automóviles en Estados Unidos.
Por su parte Andrew Alton, abogado de patentes en la compañía Urquhart-Dykes & Lord dijo: “Esta patente, que es efectiva exclusivamente en Estados Unidos, sólo sería ejecutable para prevenir que otras empresas utilicen específicamente el mismo método y no para prevenir que otras compañías desarrollen vehículos autónomos en general”.






















Comentarios